El color se desvanece, el material se fragiliza
Lo que ven los ojos es solo la mitad del problema
Cuando las cuerdas, asientos o piezas de plástico han perdido su color original, es señal de una exposición prolongada a los rayos UV y a los ciclos humedad/secado. Este desvanecimiento no es solo estético: los UV degradan los polímeros en profundidad, haciendo el material quebradizo, menos flexible y menos resistente a los golpes. Un asiento de columpio desvaído puede haber perdido hasta un 30-40% de su resistencia mecánica inicial, sin que sea visible desde el exterior.