Un tratamiento inyectado en profundidad en las fibras
La madera se coloca al vacío en una cámara hermética donde se inyecta un producto protector a presión hasta el corazón mismo de sus fibras. Este proceso refuerza la madera desde el interior, a diferencia de un simple tratamiento superficial.
En Soulet, los columpios, pórticos y casitas están fabricados en pino silvestre tratado en autoclave, lo que les confiere esa tonalidad marrón característica y una protección reforzada desde el momento de la entrega.